Cada vez que te siento, pues antes de verte ya sé que llegas, me corre por el alma las alegrías de un niño y un "que bonita eres" brota de mi boca sin poder controlarlo. Llevas el canto del ruiseñor, el calor del sol, la lluvia fresca de abril y el brillo de una estrella escondidos en el laberinto de tu piel donde perderme quisiera. Un beso es lo único que pido para darte la vida y acoger la muerte en mi pecho.
Te quiero, te quiero, te quiero...dime cuantas veces deseas que lo diga y lo haré, bajito al oído o con la voz de la tempestad que se entere todo el mundo. No importa lo que digan los demás, el universo es nuestro, no le busques la lógica.
Dame tu veneno que me lo beba, tu mano que la coja, tu olor que lo huela, tu forma de pensar que no quiero otra. Seré esclavo sin remisión de la más bella señora.
Duérmete sin temor a nada. Muchas gracias por existir y dejar que sienta que he vivido.
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